lunes, 21 de marzo de 2011

Las grandes profecías de la Historia

Según los mayas, el fin del mundo está muy cerca, una afirmación que aunque pueda parecer tener pocos visos de realidad, está en la línea de otras profecías realizadas por personajes como Nostradamus, Merlín, Leonardo da Vinci o Newton que la historia demostró ciertas.

 

Las profecías de los mayas

EFE
Los mayas elaboraron calendarios de gran precisión que terminan de forma súbita el 21 de diciembre de 2012.


El 5 de marzo de 1519, Hernán Cortés y sus conquistadores llegaban al Nuevo Mundo. Un grupo de nativos de origen maya estaban esperándoles en la orilla siguiendo las indicaciones de una profecía que, siglos antes, había predicho para ese día la llegada por mar de "dioses con barba y piel blanca".

Este es solo un ejemplo de los aciertos de un calendario, el maya, tan preciso desde el punto de vista astronómico (podía prever un eclipse con miles de años de antelación) como minucioso en sus profecías. Este calendario prevé el fin del mundo para el 21 de diciembre de 2012, una fecha en la que coinciden otras culturas ancestrales sin relación entre sí.

Sin embargo, no hay que preocuparse: los vaticinios no son una ciencia exacta y si Nostradamus habló de un "Hister" en lugar de Hitler como segundo anticristo, el físico Isaac Newton calculó que el fin de los días de la humanidad no llegará hasta 2060. Éstas y otras predicciones han sido recopiladas por Canal Historia en un volumen bajo el título "Las grandes profecías de la historia", que llega a las librerías para advertir a los lectores de un futurible Apocalipsis que podría ser evitado si se descifran a tiempo las señales que anunciarán su llegada.

Lo que parece inevitable es que el 21 de diciembre de 2012 tendrá lugar un hecho inusitado: el Sol en solsticio de invierno se alineará en el ecuador de la Vía Láctea, un acontecimiento que sólo ocurre cada 26.000 años y que la humanidad vivirá por primera vez en 2012. Aún se desconocen las consecuencias que este acontecimiento tendrá sobre la Tierra. Los más pesimistas creen que podría producir un desplazamiento de los polos, pero, al margen de elucubraciones, lo único demostrado es que la última vez que se produjo esta alineación el hombre de Cromagnon dio paso a los Neandertales.

El apocalipsis
Hechos como el 11-S han desencadenado una oleada de pesimismo profético y, para muchos, es una prueba más de que el día del Juicio Final está cerca. Tan polémico como estudiado, el Apocalipsis es considerado la hoja de ruta del final de la humanidad, que anuncia la llegada de un anticristo que traerá consigo desastres como una guerra nuclear, hambrunas y enfermedades que podrían acabar con una cuarta parte de la población.

Interpretaciones aparte, el Apocalipsis es para muchos una advertencia que, tomada a tiempo, podría evitar el final de la humanidad. El cambio climático, la extinción de especies o el armamento nuclear serían, según esta hipótesis, señales que deberían dar lugar a una reflexión a nivel global. Sobre la llegada del Anticristo, un ser inhumano desprovisto de piedad que traerá consigo una destrucción sin precedentes, escribió el polémico poeta y astrólogo de origen francés Nostradamus en el siglo XVI.

En sus poemas, Nostradamus habla de Napoleón Roy (que podría referirse a Napoleón Bonaparte), de un hombre de origen germánico llamado Hister (que se relaciona con Adolf Hitler) y de un tal Mabus que aún no ha sido identificado con ningún personaje histórico. Con versos enrevesados, escritos en varios idiomas y llenos de oscuros vaticinios, el poeta francés predijo con exactitud hechos históricos como la batalla de Lepanto, la independencia de Estados Unidos o las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

Otros visionarios y adivinos
No menos sorprendentes son los vaticinios del mago Merlín: una figura histórica que se convirtió en leyenda a través de las aventuras literarias del rey Arturo, pero que en vida fue uno de los oráculos más consultados de la Edad Media y anunció en sus escritos hechos como la Revolución Francesa. "De sangre se teñirá la Galia y la cabeza del rey será cortada. La cabeza de la reina será cortada. La cabeza del príncipe será cortada. Tiempos de horror vendrán y muchos derramarán su sangre. Con nuevos vientos vendrán nuevas leyes", escribía Merlín allá por el siglo VI.

Aunque al margen de un interés histórico, el artista renacentista Leonardo Da Vinci fue también un entusiasta de las predicciones y, según algunos estudiosos de su trabajo, pudo haber camuflado en algunas de sus obras maestras señales que apuntan a un diluvio universal y advierten del imparable poder del agua.

Un hombre tan racional como Newton dedicó gran parte de sus esfuerzos a estudiar los libros de David y el Apocalipsis. Abraham Lincoln, decimosexto presidente de Estados Unidos, podría haber soñado con su muerte un día antes de su asesinato. Seis años antes del 11-S, un hombre llamado Rick Rescorla predijo el atentado contra las Torres Gemelas... Y así, cientos, miles de vaticinios que con mayor o menor grado de acierto han tratado de desvelar durante siglos el futuro de la humanidad. Verdaderas o no, lo cierto es que todas estas profecías forman ya parte de la historia de nuestros días.


Fuente: Terra

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