sábado, 2 de abril de 2011

Rejuvenecer la mirada

Cada vez las mujeres recurren al quirófano más temprano para refrescarse el rostro. Consejos de especialistas.

La zona que rodea los ojos es donde primero empiezan a instalarse los signos implacables del paso del tiempo. Con los años, los párpados se caen, los tejidos se aflojan y las bolsas debajo de los ojos se acentúan. “No hay forma de prevenirlo, no se puede ir contra la genética, pero sí es posible corregirlo mediante una sencilla cirugía estética”, explica el doctor Rodolfo Vigo, oftalmólogo, especialista en órbita, párpados y vías lacrimales del Hospital Italiano.

En los últimos años, lo que se ve en los consultorios es que ha bajado la edad de la consulta. “Antes eran las mujeres de 70 años las que buscaban hacerse una cirugía de párpados, pero ahora tenemos pacientes de 35 hasta 80 años”, dice Jorge Prémoli, también médico del Italiano.

Blefaroplastia es el complicado nombre del procedimiento que consiste en quitar el exceso de grasa y piel que se acumula en los párpados superiores e inferiores (aquellos ubicados debajo del ojo). La intervención se realiza con delgadas incisiones que siguen los surcos naturales en los pliegues, justo por debajo de las pestañas para que las cicatrices queden ocultas. En el caso de existir bolsas grasas en el párpado inferior, sin exceso de piel, se realiza un procedimiento en la parte interna del párpado, que evita las cicatrices visibles. La cirugía es ambulatoria, no requiere internación, dura en promedio dos horas y puede realizarse con anestesia local o general de acuerdo a las condiciones del paciente.

A la semana se retiran los puntos y el paciente puede reiniciar sus actividades normales (incluso maquillarse), sólo debe evitar por dos o tres semanas, realizar ejercicios fuertes así como el uso de lentes de contacto. Al eliminar el exceso de piel y las bolsas debajo de los párpados, se logra un efecto refrescante en el rostro que mejora el aspecto de ojos cansados. 

Los resultados de la operación suelen ser permanentes, pero no detienen el proceso natural de envejecimiento. “Los procedimientos anti-age no restan edad, mejoran la apariencia -destaca el Dr. Alberto Rancatti, especialista en cirugía plástica-. Las mujeres se cuidan más y llegan en mejor estado”.

Las consultas suelen comenzar entre los 35 y 40 años pero no hay un límite de edad para someterse a esta cirugía y, aunque el 60% de los pacientes que se la realizan son mujeres, la coquetería ya no es patrimonio exclusivo del universo femenino porque cada vez más hombres se interesan por este procedimiento. 

Además de la cuestión estética, esta cirugía también se realiza cuando existe una caída importante del párpado y exceso de piel que cuelga sobre las pestañas lo que provoca una disminución del campo visual. En ese caso, lo cual se determina con una serie de pruebas especiales, las prepagas y obras sociales por lo general la cubren. Cuando la razón es estética, depende del tipo de plan al que se esté adherido.

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